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Consejos para alquilar tu vivienda

Consejos para alquilar tu vivienda

Además de conocer todos los aspectos que debe de contemplar un contrato de alquiler: duración del contrato, fianza, gastos incluidos, etc., es recomendable tanto para el inquilino como para el propietario tener en cuenta varios aspectos para prevenir posibles problemas y asegurarse de que esta todo correcto y aceptado por ambas partes.

Encontrar al inquilino perfecto no es tarea sencilla, pero si lo consigues podrás evitar posibles problemas de pagos, cumplirá todos los puntos del contrato y ahorrarás tiempo y dinero. ¿Cómo conseguirlo?

Acudir a un profesional

En temas legales y económicos es mejor pedir consejo a un profesional para que nos ayude en cualquier consulta. Debes gestionar demasiados papeles y necesitas estar seguro de acertar con todo, el precio, el contrato, seleccionar el inquilino, asesoramiento.. Y es que son demasiadas cosas  a tener en cuenta para cualquier propietario, en especial, los que nunca lo han hecho y es la primera vez. Estos pequeños problemas alargan el tiempo de alquiler y retrasan que el piso se ponga en alquiler. Y es que los profesionales recomiendan pedir ayuda a los expertos ya que ahorraremos tiempo y dinero que podremos utilizar en otras cosas, como por ejemplo, darle una mano de pintura o últimos retoques para dejarlo listo para entrara a vivir.

Consejos para el inquilino

En primer lugar deberás de asegúrate de que es la vivienda que quieres y tanto su ubicación, distribución de la casa etc. te convence. Si te arrepientes luego perderás dinero. Se aconseja nunca entregar una señal o reserva sin haber visitado la vivienda antes y sin un recibo firmado en el que se especifiquen la cantidad y el concepto.

Debes de repasar posibles problemas del inmueble antes de firmar: humedades, persianas que no suben, problemas de electrodomésticos… Todo debe estar en buen estado y listo para su uso. Haz números: la renta no debería superar el 35% de los ingresos mensuales. Quizá algo más en ciudades como Madrid o Barcelona, pero ten en cuenta el resto de gastos a los que tendrás que hacer frente cada mes (gastos de comunidad si no están incluidos, agua, luz…) Valora la posibilidad de proponer un contrato de mayor duración si tienes claro que vas a querer vivir en ese piso mucho tiempo y por último, contrata un seguro de hogar como inquilino que cubra tu responsabilidad civil como tal.

Consejos para el arrendador

Lo primero que buscan los propietarios es la seguridad de saber que sus inquilinos pueden pagar el alquiler cada mes. De ahí la necesidad de pedir garantías de pago, los ejemplos típicos son pedir dos meses de alquiler por anticipado y solicitar datos sobre la solvencia y estabilidad de ingresos del candidato. Como orientación, la renta no debería superar el 35% de sus ingresos mensuales. Además si quieres estar más tranquilo, te recomendamos que solicites garantías adicionales, por ejemplo, puedes pedir un aval a tu inquilino u optar por la posibilidad de contratar un seguro de alquiler que incluya garantías de cobro, de gastos de un abogado o alguna compensación que cubra la póliza contratada. En definitiva, se trata de tener las espaldas cubiertas y éstas son solo algunas de las formas para conseguirlo.

Sé muy pedagógico en las explicaciones previas al contrato, para que quede claro quién se hace cargo de qué y qué quieren decir exactamente las cláusulas extras que podáis añadir. Recuerda que si las cláusulas son contrarias a la ley no serán válidas, aunque las hayáis firmado ambas partes.

Te recomendamos que adjuntes un inventario detallado al contrato, con fotos si hace falta. Especifica el contenido de cada habitación, sobre todo en el caso del alquiler de viviendas amuebladas, y el estado de electrodomésticos, persianas, calderas, etcétera. Así evitarás problemas a la hora de hacer frente a reparaciones o a la devolución de la fianza.

Durante la vida del alquiler, sé buen propietario, todos los inquilinos tienen derecho a vivir con dignidad y que atiendan sus quejas y dudas. Por ello, no lo dudes y ejerce el papel de buen propietario, tienes mucho que perder y además es tu obligación. Un ejemplo típico para que te hagas una idea es atender las quejas de un inquilino que tiene problemas con la luz, con el ascensor o con goteras de pisos superiores. Este tipo de cuestiones deben ser resueltas en su mayoría por los propietarios y debes ejercer como tal para lograr que tu inquilino te recomiende en un futuro.

Por último, debes contemplar las siguientes posibilidades:

  • Invierte y arregla todos los desperfectos. De esta forma, el valor del piso se revalorizará.
  • Publicita tu vivienda en plataformas digitales para conseguir el máximo de inquilinos.
  • Limpia tu piso y ofrece opciones de decoración como pintar tú o el inquilino si quiere.
  • Por último, sé flexible en las negociaciones.

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